Oh Nuestra Señora de Fátima, dulcísima Virgen María, que nos dejaste tus mensajes de paz y salvación, ayúdanos a ser mejores
y a llegar al conocimiento y amor de Jesucristo. (ver artículo)
Oh Nuestra Señora de Fátima, dulcísima Virgen María, que nos dejaste tus mensajes de paz y salvación, ayúdanos a ser mejores
y a llegar al conocimiento y amor de Jesucristo. (ver artículo)
Dios nos llama desde ese lugar solitario, rincón distante, pero cercano, puerta entreabierta que deja filtrar la Luz de Su Presencia. Y llenos del asombro del amor recién reconocido, empezamos a buscar. (ver artículo)
Primera santa americana canonizada, nació de ascendencia española en la capital del Perú en 1586. Sus humildes padres son Gaspar de Flores y María de Oliva. (ver artículo)
Sangre y agua del abismo/ de un corazón en tormento:/ un Jordán de sacramento/ nos baña con el bautismo.
El Padre nos da la vida,/ el Espíritu el amor,/ y Jesucristo, el Señor,/ nos da la gracia perdida. (ver artículo)
Señor te pedimos que estemos siempre dispuestos a vivir en el amor como vos nos enseñaste, dando tu vida por todos, entregando tu tiempo, tus esfuerzos y tus anhelos para transmitir el mensaje de Dios. (ver artículo)
Comprendió con claridad que cualquier persona, cosa y situación de la tierra podría servirle de enredo y estorbo para el anhelo del Cielo. (ver artículo)
El testimonio es directo y conmovedor que deja pensando en aquellos que decidieron y ejecutaron. Produce terror el meditar a qué extremos puede llegar el ser humano en su maldad. Pero aún queda esperanza. (ver artículo)
Esta tierna y decidida vida de Laura, hija de María Auxiliadora, nos enseña hasta dónde puede llegar el amor a Dios... (ver artículo)
La hermana Mary Joan Njeri, de las hermanitas de San Francisco, obstetra y ginecóloga, trabaja duro en un hospital público de Nairobi (Kenia). (ver artículo)