Meditaciones

Las almas son Mi Casa

Esta esfera azulada que se llama Tierra, y que aún sigue girando, ya recibió la visita de la Palabra Creadora, del Verbo de Dios... y nos dejó Su Presencia en la forma de Pan y Vino (ver artículo)

El odio

El odio recorre estaciones como los celos, la envidia, las murmuraciones, la depresión, la desesperación. Cuando odiamos a alguien, perdemos totalmente de vista nuestra historia, y nuestro futuro. (ver artículo)

La entrega

Es Dios el que establece los modos, los tiempos y las circunstancias que rodean nuestras horas de prueba, y Gracia. Y la entrega a la Voluntad del Maestro, del Señor, es nuestro consejo de vida. (ver artículo)

Luchar por la vida

Un alma que Dios crea es algo que, en sus últimas circunstancias, sólo Él puede apagar, del modo que Su Voluntad disponga. Debemos saber vivir del lado de la luz, del lado de Dios. (ver artículo)

Nuestra responsabilidad

No, Dios no impide nuestros errores, aunque de modo misterioso interviene en aquellas encrucijadas en que Su Voluntad se encuentra condicionada por un desvío demasiado importante. (ver artículo)