Señor, hazme manso, prudente y humilde. Dame la fortaleza para callar, esperar y confiar en Ti. Enséñame a hacer pequeños sacrificios interiores que agraden a Tu Corazón Amante. (ver artículo)
Señor, hazme manso, prudente y humilde. Dame la fortaleza para callar, esperar y confiar en Ti. Enséñame a hacer pequeños sacrificios interiores que agraden a Tu Corazón Amante. (ver artículo)
Cuando miras a la Madre, entonces, ves en realidad al Hijo. Porque el Hijo hizo a la Madre, para que la carne de la Madre forme la Carne del Hijo. (ver artículo)
Si podemos unirnos en el diálogo sincero con Dios, podremos unirnos también en muchas otras cosas. La verdadera oración nos debe anonadar frente a la sublime y omnipotente Presencia de Dios (ver artículo)
Nuestra unión con nuestros abuelos trasciende este mundo, estamos unidos a ellos con lazos espirituales, de amor y fe, que trascienden esta vida. (ver artículo)
Orar no es sólo un espacio de nuestra vida diaria para dialogar con Dios... Orar tiene un sentido más amplio aún: Dios espera que tengamos conciencia práctica de Su Presencia durante todo nuestro día... (ver artículo)
"Perdí mi pequeña cruz. Pero Él quiso recordarme que está conmigo, que no quiere que lo pierda, ni siquiera en la forma de una Cruz de San Benito".
Jesús nos enseñó con los hechos, con Su Palabra. Y quienes lo juzgaron y condenaron pasaron por alto su mensaje... (ver artículo)
Increíblemente, después de una vida junto a Jesús y Su Madre, Pedro necesitó de este empujón final del Señor.
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Dios espera que usemos nuestros dones y talentos para Su obra. Para ello debemos reconocerlos y trazar un plan de vida. ¿Tienes un plan de vida? ¿Sabes que espera Dios de ti? (ver artículo)
Señor, estoy enamorado de Ti, y por eso dejo que seas Tú el que marca la senda que camino. Quiero ser santo, Señor, quiero ser, si me lo permites, un poco como Tú.