Señor, que puedes quemar mis impurezas humanas con Tu fuego abrasador. Leva las anclas que me sujetan a este mundo. Dame Tu fortaleza, cúbreme con Tu escudo. (ver artículo)
Señor, que puedes quemar mis impurezas humanas con Tu fuego abrasador. Leva las anclas que me sujetan a este mundo. Dame Tu fortaleza, cúbreme con Tu escudo.
Estas son algunas de las muchas anécdotas de la Madre Teresa de Calcuta, que ilustran la santidad de vida de la mujer que se hizo pobre entre los pobres.
Los milagros del pobrecillo de Asís hacen que la iglesia católica, a finales de la época medieval, vuelva a recuperar la credibilidad que tenía en los primeros siglos. San Francisco fue un joven que creció en una familia acomodada y que poco a poco (ver artículo)
¿Qué mejor que recurrir a san José, padre de la Sagrada Familia, cuando necesitamos un techo? Si fue el encargado por Dios de velar por María y su Hijo, ¿cómo no iba estar pendiente con igual cuidado de cada uno de los hijos de Dios?
Con humildad (ver artículo)
Posible aparición de la Virgen frente a una multitud. Video que muestra la conmoción de la gente ante una manifestación que conmueve el alma. (Ver video)
¡Bendita Madre del Cielo! (ver artículo)
"Ante el Santísimo, me di cuenta de que Cristo está vivo en cada uno de nosotros".
Fernando Santos, entrenador de la Selección Nacional. (ver artículo)
La Iglesia Católica reconoce como testigo autentico de la Misericordia Divina de Jesús a Santa María Faustina Kowalska (1905-1938). En el diario de Sor Faustina, Jesús invita a cumplir su voluntad de hacer conocer al mundo la infinita bondad de Dios:
Hija (ver artículo)
«El Padre Pio es realmente una gran alma, uno de esos hombres extraordinarios que Dios envía de vez en cuando a la tierra para convertir a los hombres» (Benedicto XV).
Aquel joven musulmán intentó obligarla a convertirse al islam y abandonar su fe católica. Mariam rechazó la idea y él le cortó la garganta. (ver artículo)
«Ya había decidido el método para suicidarme: me iban a pasar unas pastillas después del juicio, porque tras pasar por el juzgado había más ocasiones, una vez dictada la sentencia». (ver artículo)