"En disposición humilde/ mi alma te glorifica, Dios sublime de Israel/ -cantó con fervor María-; aunque no entiendo el misterio/ acepto su melodía. Cúmplase tu voluntad/ y no se haga la mía” (ver artículo)
"En disposición humilde/ mi alma te glorifica, Dios sublime de Israel/ -cantó con fervor María-; aunque no entiendo el misterio/ acepto su melodía. Cúmplase tu voluntad/ y no se haga la mía” (ver artículo)
El Ave María es fundamentalmente la oración de la Pascua, que es el tiempo de la maternidad de la Virgen en Cristo Resucitado, para todos nosotros.
El ángel del Señor anunció a María: Concebirás y darás a luz un hijo, y se llamará Hijo del Altísimo. María contestó: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. FIESTA: 25 DE MARZO (ver artículo)
Nos acogemos bajo tu protección, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestra necesidad.
¿Existió la Virgen? ¿Concibió virginalmente? ¿Tuvo más hijos la Virgen María? ¿Es ella Madre de Dios?
Fue ella la primera que adoró al Verbo encarnado en su seno virginal, y la que al nacer le ofreció el primer obsequio del amor y la primera confesión de fe.
Como el Mesías llega por la Madre Virgen, es imposible preparar la Navidad prescindiendo de la contemplación del indecible gozo esperanzado que poseyó la Virgen María (ver artículo)
Admiramos en esta imagen una increible interpretación del Milagro Guadalupano, del sentido de las rosas en la vida de María, de sus apariciones a lo largo de los siglos...
Ella, desde el momento en que fue concebida por sus padres, por gracia y privilegios únicos que Dios le concedió, fue preservada de toda mancha.
La devoción mariana se ha ido desarrollando hasta nuestros días con un admirable amor y respeto hacia María, íntimamente ligada a la vida de su Hijo, fortaleciendo la entrega de sus fieles. (ver artículo)