Sus vidas nos ayudan a comprender diariamente la necesidad de la oración, para acrecentar la fe y permanecer fieles y firmes (ver artículo)
Santos que dieron la vida perseguidos por su fe. ¿Los conoces?
Los Reyes Magos, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. (ver artículo)
Hay días en los que todo es carga. Pero Vos, oh Madre Admirable, hacéis todo fácil. Y sin embargo, no quitáis el sacrificio de nuestros caminos. ¡Oh María!, que vuestro ejemplo sea mi fuerza. (ver artículo)