Presidida por esta imagen, la devoción a Santa María de Montserrat se extendió rápidamente por las tierras de Cataluña y, llevada por la fama de los milagros que se obraban en la montaña (ver artículo)
La madre de Dios lo aceptó todo con mucha humildad. Los Reyes llevaban a la cintura cinturones de los que colgaban bolsas y cadenitas con cajitas doradas (ver artículo)
¡Escúchame! Soy tu Madre. Él me ha hecho tal. ¡Él! Tú tienes que obedecerme. Abre. Yo te amo... ¡Abre a tu pobre Madre este portón que nadie quiere abrirle! (ver artículo)
La bellísima escultura de terracota de La Virgen con el niño riendo lleva más de 50 años expuesta en el Museo Victoria & Albert de Londres. (ver artículo)
El rosario a san José es una devoción no muy difundida, aunque su origen se remonta al año 1871. El rosario está compuesto por septenarios. (ver artículo)