Libros

Muchos textos y libros católicos se encuentras disponibles para el público, para nuestro crecimiento espiritual. Conocer a Dios es un paso necesario para amarlo más intensamente, y la lectura espiritual es un paso fundamental en nuestro crecimiento. La lectura de las cosas del Señor es abrirse a la contemplación y la oración

Introducción a la Vida Devota

Este escrito, de San Francisco de Sales, no lleva de la mano y nos guía en la iniciación en la Vida Devota. Bien podríamos decir que es son los avisos y ejercicios que se requieren para conducir al alma, desde su primer deseo de la vida devota, hasta (ver artículo)

la sabana santa de Turín – santa sindone

La sabana santa de Turín o santa síndone ¿Qué es la Sábana Santa?. Con los ojos de la fe y con abundantes evidencias científicas también (a pesar de cierta controversia humana que suele emerger de tiempo en tiempo), es el paño de tela que envolvió (ver artículo)

Tomás de Kempis – imitación de Cristo

El famoso libro de Tomás de Kempis "Imitación de Cristo", más conocido como "El Kempis" es uno de los textos más impresos y leídos de la historia de la humanidad. Durante siglos ha servido como modelo de vida cristiana, de crecimiento espiritual. (ver artículo)

La palabra continúa Vol VII

?Si prestas atención, aun las piedras hablan? (Gitta Mallasz)" Querido lector de estos mensajes de Jesús: Si en tu espíritu hay un verdadero deseo de unirte a Jesús, si el Espíritu ha hecho que nazca en ti esta gran necesidad de buscar a Jesús (ver artículo)

La vida de San Lucas

Médico y pintor, quien escribó uno de los cuatro Evangelios, el que con mayores precisiones nos habla de la Madre del Salvador. San Lucas, hombre griego, médico y culto, que llevó una vida de continuas aventuras que lo llevaron a descubrir a Cristo, (ver artículo)

Libro Jesús esta Vivo – Padre Tardif

El Padre Emiliano Tardif fue un extraordinario misionero de la Renovación Carísmática, movimiento que ha dado a la Iglesia un nuevo testimonio de la acción del Espíritu Santo entre nosotros. El Padre Tardif no quiso en sus inicios pertenecer al Movimiento (ver artículo)