Oh bendito San José, nuestro protector en la tierra, quien conoce el valor del trabajo y la respuesta a nuestro llamado. A través de tu Santa Esposa, la Inmaculada Virgen Madre de Dios. (ver artículo)
Oh bendito San José, nuestro protector en la tierra, quien conoce el valor del trabajo y la respuesta a nuestro llamado. A través de tu Santa Esposa, la Inmaculada Virgen Madre de Dios. (ver artículo)
Jesús, mi Buen Pastor, enséñame a rezarte como una buena oveja de Tu rebaño, para que Tu seas mi guía y mi consejo — 4º Domingo de Pascua, día del Buen Pastor. (ver artículo)
Andaré vestido con las armas de San Jorge, para que mis enemigos, teniendo pies no me alcancen, teniendo manos no me atrapen y ni con el pensamiento ellos puedan hacerme mal. (ver artículo)
Junto a la cruz, viendo morir al Hijo que concebiste virginalmente y alumbraste corporalmente, nos concebiste a todos nosotros virginalmente y nos alumbraste espiritualmente. (ver artículo)
El rosario a san José es una devoción no muy difundida, aunque su origen se remonta al año 1871. El rosario está compuesto por septenarios.
Nos acogemos bajo tu protección, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestra necesidad.
Amado Padre, Tú que eres fuente de sanación, de poder, de milagros, acudimos a ti confiados para ser sanados y nos ponemos bajo tu presencia
Oh Jesús, acoge con bondad a nuestra familia que ahora se entrega y consagra a Ti, y quiere asemejarse a tu Familia Sagrada.
Juan, hijo de Zebedeo y de Salomé, hermano de Santiago, fue capaz de plasmar con exquisitas imágenes literarias los sublimes pensamientos de Dios.
María, Madre de Jesús y nuestra, nos señala hoy su Inmaculado Corazón. Un corazón que arde de amor divino y nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús. (ver artículo)