¡Piedad, Hijo de David, ten piedad de mí! Una y otra vez, el grito sacude a hombres, bestias, arboles y hasta a las rocas. ¡Piedad, Hijo de David, ten piedad de mí!(ver artículo)
¡Piedad, Hijo de David, ten piedad de mí! Una y otra vez, el grito sacude a hombres, bestias, arboles y hasta a las rocas. ¡Piedad, Hijo de David, ten piedad de mí!
Elevación espiritual es alzarse desde las profundidades del mundo y acercarse a la Luz, a la Fuente de toda Luz... Hazme fuerte para perseverar, hasta el fin...
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Muchos caminan por estas calles sin Dios. Lo dejan a un lado y siguen su camino golpeados... ¡Alguien les debe llevar consuelo y esperanza! ¿Qué es lo que vamos a hacer? (ver artículo)
La tristeza, la decepción o las preocupaciones, usualmente nos arrebatan la paz y debilitan nuestro ánimo. (ver artículo)
Quiero jugar a ser Dios, para comprender como desde la Llaga de Su Costado se abre la Puerta que nos da la Salvación... (ver artículo)
¿Qué lugar ocupamos en este mundo? ¿Cuál es el sentido de nuestras vidas? ¿Cuál es nuestro lugar en la Viña del Señor?
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Ahora miro en el espejo y me reconozco, porque en mi mirada te veo a Ti, en mis pensamientos te siento a Ti, en mis tristezas me uno a Ti, en el dolor sostengo Tu Cruz.
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Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de todo, que hay calma y serenidad dentro de nuestro corazón. (ver artículo)
Historias breves que permiten adentrarse en el propio conocimiento de nuestro mundo interior y guiarnos en el día a día de nuestra vida junto a Dios.
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La lectura busca la dulzura de la vida bienaventurada, la meditación la encuentra, la oración la pide, la contemplación la saborea. La lectura es como un manjar que uno se lleva a la boca. (ver artículo)