Su don y su sueño no han sido excluyentes, sino complementarios y utiliza su talento para alabar a Dios a través del piano o del órgano (ver artículo)
La vida del Padre Pachús era un baile de máscaras en las que él mismo no se atrevía a quitársela y empezar a vivir de cara a Dios y menos a la realidad. (ver artículo)
Elisabeth Leseur soportó durante años las burlas de su marido ateo, y nunca perdió la fe. Finalmente él, gracias a tu testimonio escrito, encontró la salvación. (ver artículo)
Amanda Grace siempre tuvo una especial devoción por la Virgen. Cayó en un agudo alcoholismo que iba a quitarle la vida, hasta que María entró en escena (ver artículo)