El Señor, lleno de sabiduría, me deja a ciegas. Él apenas si deja que por una rendija se cuele un haz lastimoso, necesario para salir de esa oscuridad. (ver artículo)
No, Dios no impide nuestros errores, aunque de modo misterioso interviene en aquellas encrucijadas en que Su Voluntad se encuentra condicionada por un desvío demasiado importante. (ver artículo)
Mi María, hermosa y joven Niña de Galilea, que enamoraste mi corazón porque sabías que era el modo de abrir la puerta al soplo del Amor Verdadero. (ver artículo)
Dentro de nosotros hay un mundo extraordinario donde vive nuestra alma... donde encontramos al Espíritu Santo que quiere habitar en nuestro corazón. (ver artículo)
Si ser pobre o si ser rico, son cuestiones de este mundo material en que vivimos, cuestiones muy alejadas del destino de verdadera realeza que nos espera. (ver artículo)
Si nuestros oídos y corazones están alertas, sabremos seguir Sus Pasos y encontrarlo donde Su Amor nos quiera conducir. Cada día es un regalo de Dios. (ver artículo)
Nada le falta a la Iglesia para completar su hermosura, y sin embargo lo más maravilloso que la constituye es el milagro de nuestra fe, fe activa que la mantiene en movimiento, en continua ascensión. (ver artículo)
Muchas veces nos encontramos en dificultades para explicar los misterios de Dios, dada nuestra pobre inteligencia, pero el Señor con su Gracia nos ilumina. (ver artículo)
La resurrección del alma es encontrar el amor de Dios, y es EL el que hace arrancar nuestros motores para poder volar majestuosos, entregados a Su Potencia Salvadora, hacia el Reino de Cristo. (ver artículo)