Manos consagradas
Me corrijo, no quiero ser un burro, quiero ser un burrito, el más pequeño burro entre los burros. Esto lo comprendo ahora plenamente, quizás después de haber tratado tontamente de ser pavo real o simplemente pavo, durante demasiados años de mi vida. (ver artículo)
Con el paso de los años, he comprendido que Jesús me trazó este camino, no puedo ya ver mi vida sin advertir una Mano invisible que la guía. ¡Es que es tan extraña la vida!
Uno mira hacia atrás, y ve los cambios, éxitos y fracasos, y hay que (ver artículo)
Este calificativo popular lo he escuchado alguna vez, y se refiere a aquellos que tienen ese extraño talento de convencer a la gente de que la Iglesia no es un buen lugar donde ir con frecuencia. Ustedes pensarán que dichas personas se consideran a (ver artículo)