Muchos caminan por estas calles sin Dios. Lo dejan a un lado y siguen su camino golpeados... ¡Alguien les debe llevar consuelo y esperanza! ¿Qué es lo que vamos a hacer? (ver artículo)
¡Algo tenemos que hacer!
Podemos y debemos unirnos a la Iglesia que invita a todos los hombres y mujeres de buen corazón, a volver al Amor de Dios, a gozar de la Paz que da sentirse en paz con el Creador... (ver artículo)
La formula es entonces simple, es una sociedad perfecta: la parte humana se esfuerza, y abre las puertas a la Gracia que Dios derrama abundantemente sobre el alma que trabaja. (ver artículo)