Meditaciones

El orden y el desorden

Nuestro Dios, mientras tanto, es un Ser de infinito Orden. Un Orden basado en el Amor, en la Paz y en la Justicia. El orden que el Espíritu Santo nos inspira es el del equilibrio interior y exterior. (ver artículo)

Bajo el signo del Padre

Dios nos ama infinitamente, tanto como para habernos dado a Su Propio Hijo como prenda de nuestra Salvación. Y Jesús murió en la Cruz como Perfecto Cordero de Sacrificio. (ver artículo)

Jóvenes, escuchen

La multitud respondió con una fervorosa aclamación, gritando que amaban a Jesús y que estaban dispuestos a seguirlo... Necesitamos una generación de jóvenes que abracen el anhelo de la santidad (ver artículo)

No tenemos dónde huir

Aun como católicos nos sentimos rodeados de confusión, porque mientras vemos con claridad lo que significa nuestro ser cristiano, encontramos enormes dificultades en ser comprendidos... (ver artículo)

¡Argentina es de María!

Desde su nacimiento, Argentina es de María. ¿Cómo dudarlo? Miremos nuestra bandera, esa franja blanca en el centro no puede ser más que el cuerpo Puro e Inmaculado de Ella, envuelto por el Manto celeste. ¿Y que podíamos encontrar en el centro, sino (ver artículo)

El gimnasio espiritual

La formula es entonces simple, es una sociedad perfecta: la parte humana se esfuerza, y abre las puertas a la Gracia que Dios derrama abundantemente sobre el alma que trabaja. (ver artículo)