Oremos por las almas purgantes, porque serán ellas las que intercederán por nosotros cuando tengamos que purificar nuestra alma... (ver artículo)
Oremos por las almas purgantes, porque serán ellas las que intercederán por nosotros cuando tengamos que purificar nuestra alma...
Si podemos unirnos en el diálogo sincero con Dios, podremos unirnos también en muchas otras cosas. La verdadera oración nos debe anonadar frente a la sublime y omnipotente Presencia de Dios (ver artículo)
26 de julio, memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a la tradición de los cristianos. (ver artículo)
Nació en Toscana, en la margen derecha del lago Bolsenaf, en un villorrio frecuentemente sacudido por elementos naturales y al mismo tiempo transformado por diversas culturas en el transcurso del tiempo (ver artículo)
Nuestro espíritu se fortalece porque sabe que ya viene la época linda, del brote verde y tierno de la obra nueva, de la satisfacción infinita, que a nada se puede comparar.
Te entrego, Virgen Niña, mi corazón para que lo presentes a Jesús. Por el amor y complacencia con que te aceptó, cuando te consagraste a Él.
La paz que viene de la certeza de no experimentar algo inútil cuando el propio cuerpo o el corazón está abrumado por el sufrimiento. (ver artículo)
Nuestra Santísima Madre dijo: "Reúnanse y cantad el "AVE MARIS STELLA"; y os guardaré de todo peligro." Salve, madre sagrada de Dios. (ver artículo)
San Enrique nace en Baviera el año 973, es descendiente de Otón el Grande y de Carlomagno. Nació en el castillo de su padre, el duque de Baviera, junto al río Danubio. (ver artículo)
No es fácil ser pescador, porque si nos equivocamos, podemos alejar a muchas almas de tal modo que después resulte muy difícil volver a acercarlas.