San Juan Diego, estrella maravillosa de Dios. Santidad comprobada desde tu nacimiento, modelo insigne de humildad y pureza, rectitud y sencillez marcaron tu vida (ver artículo)
San Juan Diego, estrella maravillosa de Dios. Santidad comprobada desde tu nacimiento, modelo insigne de humildad y pureza, rectitud y sencillez marcaron tu vida (ver artículo)
Nuestra forma de preparar el corazón, para encontrarnos con Dios hecho un niño, es ponernos en oración y dejar que Él, con su presencia, ilumine nuestras vidas.
Humillado, el diablo se vio forzado en nombre de Cristo a cantar la gloria de María, mediante un soneto en italiano, ¡perfecto en construcción y en teología! (ver artículo)
Caminar sin ver el camino, oración aún cuando duela, caminar aunque las piedras traspasen nuestros pies. Belén está delante de nosotros...
Su martirio fue el mismo que el de San Vicente Mártir. Es la patrona de las profesiones que manejan explosivos y de los mineros.
San Andrés, apóstol, nacido en Betsaida, fue primeramente discípulo de Juan Bautista, siguió después a Cristo y le presentó también a su hermano Pedro.
¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón. (ver artículo)
Jesús, nuestro Gran Camarógrafo, nos observa con una atención imposible de comprender por nosotros. Su Mirada es permanente, y personal.
¿Existe el limbo? El pensamiento cristiano no la tiene como verdad dogmática, sino como un pensamiento teológico que se ha dado en la historia. (ver artículo)
La preocupación de sufragar por las almas del Purgatorio no es sólo un deber de justicia y de caridad, es también un gran beneficio, porque las almas del Purgatorio están muy agradecidas y nos protegen (ver artículo)