En este desierto de sombras y luces, de días abrasadores y noches de estrellas, te ves cansado pero no agobiado... para abandonarte en las Manos de Dios que te ha encontrado. (ver artículo)
En este desierto de sombras y luces, de días abrasadores y noches de estrellas, te ves cansado pero no agobiado... para abandonarte en las Manos de Dios que te ha encontrado. (ver artículo)
No hay mejor manera de experimentar al buen Dios que encontrarlo en el perfecto sacrificio de la Misa.
¡Oh Don Bosco Santo! Por el amor ternísimo que tuviste a María Auxiliadora, vuestra Madre y Maestra; alcánzanos una verdadera y constante devoción a tan dulcísima Madre! [Del 22 al 30 de enero] (ver artículo)
El mismo Jesús nos legó la Iglesia: el Señor se colocó como Cabeza de Ella y la dotó de absolutamente todo lo necesario para que tenga vida eterna.
Que la bendición del gozo permanezca DENTRO de ti, que la bendición de la paz se pose SOBRE ti, que la bendición del amor fluya A TRAVÉS de ti.
¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón. (ver artículo)
La preocupación de sufragar por las almas del Purgatorio no es sólo un deber de justicia y de caridad, es también un gran beneficio, porque las almas del Purgatorio están muy agradecidas y nos protegen (ver artículo)
Catalina Labouré, novicia de las Hijas de la Caridad, el 27 de noviembre de 1830, en París, vio a la Santísima Virgen. (ver artículo)
Oh amado Jesús, te adoro y venero la llaga causada por el peso de vuestra cruz... Jesús, me compadezco de Vos y desde el fondo de mi corazón te glorifico. (ver artículo)
Te entrego, Virgen Niña, mi corazón para que lo presentes a Jesús. Por el amor y complacencia con que te aceptó, cuando te consagraste a Él.