María viene montada en un borriquillo gris. Envuelta en un manto pesado...(ver artículo)
Estrella de Belén que en el cielo aumenta la luz de las estrellas, tan hermosas en el suelo oriental, tan resplandecientes y grandes que parecen estar muy cerca... (ver artículo)
¡Bienaventurados aquellos que te aman y se alegran de tu paz!”, pienso que es profecía no ya de la Ciudad Santa, sino del destino de mi criatura (ver artículo)
Y Jesucristo, el Verbo de Dios, desaparece para la vista de los hombres en este océano de esplendores.