Mónica significa dedicada a la oración y a la vida espiritual.
Santa Mónica es conocida por haber sido la madre de San Agustín y por haber logrado la conversión de su hijo. (ver artículo)
Santa Mónica, madre de San Agustín
La Virgen se apareció a los indios en una cueva, prometiéndoles librarlos de los peligrosos osos que devoraban a los niños. (ver artículo)
"En disposición humilde/ mi alma te glorifica, Dios sublime de Israel/ -cantó con fervor María-; aunque no entiendo el misterio/ acepto su melodía. Cúmplase tu voluntad/ y no se haga la mía” (ver artículo)