El abrazo que Dios nos regala aquí abajo, entre nosotros, es entonces un anticipo de los abrazos que Él mismo nos promete para cuando por Su Misericordia lleguemos a Su Presencia. (ver artículo)
El poder de un abrazo
La Iglesia está a favor de salvar a nuestros genios que aún no han nacido y lucha incansablemente por hacerlo.
Durante mucho tiempo se dijo -y se dice- que la Iglesia fue y es obsoleta, caduca, atrasada, fuera de época, y no sabe vivir al ritmo (ver artículo)