Dios, en Su Infinita Misericordia, se adapta una y otra vez a nosotros para tratar de llamar nuestra atención... ¿Nosotros nos adaptamos a él...?
(ver artículo)
(ver artículo)
Un acto de heroísmo puede más que mil plegarias, es la llama que quema nuestros pecados ante la Mirada de nuestro Adorable Jesús. El se abraza a nosotros y llora de emoción. (ver artículo)