Libros

Muchos textos y libros católicos se encuentras disponibles para el público, para nuestro crecimiento espiritual. Conocer a Dios es un paso necesario para amarlo más intensamente, y la lectura espiritual es un paso fundamental en nuestro crecimiento. La lectura de las cosas del Señor es abrirse a la contemplación y la oración

Del Sinaí al Calvario – Catalina Rivas

Jesús inspira a Catalina a escribir este libro donde se relata el profundo sentido de las últimas palabras de Jesús en el Gólgota Los cristianos conocemos el Evangelio. Sin embargo, no todos lo viven ni lo comprenden en su completadimensión y por (ver artículo)

Santa Teresa de Avila – sus obras

Santa Teresa de Jesús - Teresa de Ávila Reina del Cielo tiene el honor de presentarles un portal pleno de libros electrónicos sobre la obra de Teresa, unido a un hermoso trabajo sobre su obra, epoca, legado. Santa Teresa de Avila, Doctora de la (ver artículo)

Cartas del diablo a su sobrino – C S Lewis

C. S. Lewis es un extraordinario autor Irlandés, cuya obra más reconocida  es "Crónicas de Narnia". Sin embargo, tiene otro texto de su autoría que reúne un interesante conocimiento teológico, ingenio y un fino humor también.Con estos tres condimientos (ver artículo)

Infancia de Jesús, libro de Benedicto XVI

Finalmente puedo entregar en las manos de los lectores el pequeño libro desde hace largo tiempo prometido sobre los relatos de la infancia de Jesús. No se trata de un tercer volumen, sino de una especie de pequeña “sala de ingreso” a los dos precedentes (ver artículo)

Introducción a la Vida Devota

Este escrito, de San Francisco de Sales, no lleva de la mano y nos guía en la iniciación en la Vida Devota. Bien podríamos decir que es son los avisos y ejercicios que se requieren para conducir al alma, desde su primer deseo de la vida devota, hasta (ver artículo)

Las maravillas del Santo Nombre de Jesús

En más de una ocasión recurrimos a diferentes formas de oración, según la necesidad que tenemos. A veces agradecemos, otras pedimos fervientemente, y todas nuestras plegarias son oídas, sin duda, por Dios. Al mismo tiempo, hay momentos en los que (ver artículo)