La madre de Dios lo aceptó todo con mucha humildad. Los Reyes llevaban a la cintura cinturones de los que colgaban bolsas y cadenitas con cajitas doradas (ver artículo)
Siguió al Señor Jesús desde el bautismo de Juan hasta el día en que Cristo subió a los cielos y, por esta razón fue puesto por los apóstoles en el lugar que había ocupado Judas. (ver artículo)
Amado Padre, Tú que eres fuente de sanación, de poder, de milagros, acudimos a ti confiados para ser sanados y nos ponemos bajo tu presencia (ver artículo)
La bellísima escultura de terracota de La Virgen con el niño riendo lleva más de 50 años expuesta en el Museo Victoria & Albert de Londres. (ver artículo)
¡Escúchame! Soy tu Madre. Él me ha hecho tal. ¡Él! Tú tienes que obedecerme. Abre. Yo te amo... ¡Abre a tu pobre Madre este portón que nadie quiere abrirle! (ver artículo)
Los siete santos fundadores de la Orden de los Siervos de María se retiraron de común acuerdo al monte Senario para servir a la Santísima Virgen (ver artículo)