Bienaventurado Isidro, que habitas hoy la celestial morada, te suplicamos que seas nuestro intercesor.
(ver artículo)
(ver artículo)
Hay días en los que todo es carga. Pero Vos, oh Madre Admirable, hacéis todo fácil. Y sin embargo, no quitáis el sacrificio de nuestros caminos. ¡Oh María!, que vuestro ejemplo sea mi fuerza. (ver artículo)