Nadie sabe cuántas veces hemos saltado... ni cuántas saltaremos todavía para llegar a Dios que está
sentado al final de la carrera esperándonos (ver artículo)
Nadie sabe cuántas veces hemos saltado... ni cuántas saltaremos todavía para llegar a Dios que está
sentado al final de la carrera esperándonos (ver artículo)
Abramos la ventana, así de par en par/ Dejemos que la brisa nos vuelva a acariciar/ Que yo estaré contigo las noches de más frío... 🎶 (ver artículo)
Dios existe, y Él consigue que cualquier experiencia dolorosa conlleve un camino hacia una felicidad más plena.
Manuel Antonio estuvo más de dos meses hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero su familia seguía rezando con muchísima fe al P. Arnaiz.
He pensado que el poder olvidar es también un Don de Dios, es el equivalente a la cicatrización de las heridas, pero en el corazón...
Es “El Lloroncito”, porque cuando Santa Teresa de Ávila dejaba el Convento de Toledo, el rostro del Niño Jesús se transformó con un puchero y lloraba. (ver artículo)
Denis Mukwege, un médico congoleño que, desde 1998, ha dedicado su labor a ayudar a miles de mujeres ultrajadas por los rebeldes del Congo. (ver artículo)
Un zapatero humilde, cuya vida se ha caracterizado por dolor. Pero cuando conoce a unos misioneros Cristianos, aprende a confiar en la bondad de Dios.
Leyó en la Biblia: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Y fue como un “big bang” para su vida. (ver artículo)
Jesús nos dio una fórmula infalible para alcanzar la felicidad, y sin embargo qué poco sabemos o qué poco uso hacemos de ella. ¿Qué cuál es esa fórmula?