Dos vidas increiblemente entrelazadas, la de una madre que quiso dar todo por la conversión de su hijo, y la de un hombre dotado de talentos intelectuales extraordinarios, que demoró demasiado tiempo en comprender que era Dios quien llamaba a su puerta.
Agustín, (ver artículo)
El Padre Emiliano Tardif fue un extraordinario misionero de la Renovación Carísmática, movimiento que ha dado a la Iglesia un nuevo testimonio de la acción del Espíritu Santo entre nosotros. El Padre Tardif no quiso en sus inicios pertenecer al Movimiento
Me corrijo, no quiero ser un burro, quiero ser un burrito, el más pequeño burro entre los burros. Esto lo comprendo ahora plenamente, quizás después de haber tratado tontamente de ser pavo real o simplemente pavo, durante demasiados años de mi vida.
Hace años le debo esto a San Isidro, que ha rodeado mi vida sin yo saberlo. Provengo de una familia de campesinos, y aún hoy sigo vinculado al campo. San Isidro Labrador ha sido un sencillo hombre de fe, que recibió de Dios los milagros que confirman