María fue el Arca de la Nueva Alianza, porque acogió al Verbo Encarnado, al que le dio vida como Hombre. Nosotros también tenemos que ser la Casa de Dios... (ver artículo)
María fue el Arca de la Nueva Alianza, porque acogió al Verbo Encarnado, al que le dio vida como Hombre. Nosotros también tenemos que ser la Casa de Dios...
Mientras tanto, en estos tiempos , unos pocos llegaban a las puertas del Reino utilizando sus muletas. Allí el Rey y Su Hijo los esperaban felices.
¡Que difícil es para el Señor el conseguir obreros fieles, humildes y obedientes! Obreros que no pregunten, que no juzguen, que no opinen o quieran mandar a los demás.
Los fogonazos de felicidad que vivimos aquí, no son más que una muestra, un anticipo de lo que vamos a vivir en el Reino prometido.
Los milagros, ¡si que son importantes! Jesús, en el testimonio de los Evangelios, realiza una abrumadora cantidad de milagros, los que son expresiones de Su Poder Sobrenatural. (ver artículo)
Sí, es el alma la que expresa su voz cuando con sinceridad nos abrimos a hablar con Dios... El orar es una experiencia única, un nuevo descubrimiento cada vez...
Es Dios el que decide otorgar la gracia, no es el hombre el que con su habilidad, inteligencia o esfuerzo logra acceder al mundo sobrenatural. (ver artículo)
Respondamos a los llamados de Dios siempre, en todo lugar, cuando Él nos convoque, cuando Él derrame Sus Gracias cerca de nosotros.
Esta esfera azulada que se llama Tierra, y que aún sigue girando, ya recibió la visita de la Palabra Creadora, del Verbo de Dios... y nos dejó Su Presencia en la forma de Pan y Vino (ver artículo)
El Señor nos envía mensajero tras mensajero, y nosotros, hacemos en gran medida oídos sordos, pero aún estamos a tiempo de cambiar. ¡Escuchemos su mensaje!