Frente al dolor, siempre hay una elección: encerrarnos en la herida o dejar que el perdón transforme el corazón. Cristo en la cruz nos muestra este camino.(ver artículo)
Frente al dolor, siempre hay una elección: encerrarnos en la herida o dejar que el perdón transforme el corazón. Cristo en la cruz nos muestra este camino.
¡Ese es Dios! Es como abrir una puerta, una simple puerta, y del otro lado encontrar todas las respuestas que nuestra alma pueda necesitar. y todo se resume en el amor que tiene por nosotros. (ver artículo)