"En disposición humilde/ mi alma te glorifica, Dios sublime de Israel/ -cantó con fervor María-; aunque no entiendo el misterio/ acepto su melodía. Cúmplase tu voluntad/ y no se haga la mía” (ver artículo)
Las simples historias de la Sagrada Familia son un río de ternura Celestial que en las palabras de nuestra Madre nos hacen sentir el amor infinito que envolvió a Jesús, José y María. (ver artículo)