"Gritaba y maldecía", relató Carlo María Rossato, prior y rector del santuario de Monte Berico. "La presencia del maligno era evidente". (ver artículo)
Tina Hines sufrió una parada cardíaca durante 27 minutos, tiempo en el que tuvo visiones que compartió cuando despertó en la cama del hospital (ver artículo)
A los 7 años, María Emilia ilumina su orfandad con una inefable experiencia en su alma: Siente la presencia de la Virgen María con Jesús en los brazos (ver artículo)