Tina Hines sufrió una parada cardíaca durante 27 minutos, tiempo en el que tuvo visiones que compartió cuando despertó en la cama del hospital (ver artículo)
"Gritaba y maldecía", relató Carlo María Rossato, prior y rector del santuario de Monte Berico. "La presencia del maligno era evidente". (ver artículo)