Es una de la cuatro basílicas mayores de Roma. Después del Concilio de Éfeso (431), en el que la madre de Jesús fue proclamada Madre de Dios, el papa Sixto III (432-440) erigió en Roma, sobre el monte Esquilino. (ver artículo)
Las Cantigas de Santa María se agrupan por decenas, que empiezan por una de loor a la que siguen nueve de milagros extraídas de leyendas europeas (ver artículo)