Él recuerda que “desde que supe que iba a ser padre para mí fue una alegría enorme, fue algo único. La vida de una criatura vale más que cualquier cosa". (ver artículo)
Santa Teresita escribía: "puse mi mirada hacia la imagen de Nuestra Señora y... caló hondo en mi alma la "sonrisa encantadora de la Santísima Virgen" (ver artículo)