Pidamos, por intercesión del Divino Niño Jesús, las Gracias que más necesitamos para ser, cada día más, como Dios nos pide. Excelso Niño Jesús, no apartaras de mi tu amor.(ver artículo)
Virgen María Inmaculada, Madre de la Divina Providencia, protege mi alma con la plenitud de tu gracia; gobierna mi vida y dirígela por el camino de la virtud al cumplimiento de la voluntad divina. (ver artículo)
Señor mío, Cristo, yo que te veo en la Cruz clavado y veo en ella el peso de mis pecados. No puedo más que el contemplaros, amaros y abrazaros... (ver artículo)
Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa, sellamos toda persona o hechos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño. (ver artículo)
Queremos estar Contigo, oh Jesús, tú que perdonas al de corazón contrito y humillado. Felices la Virgen María, San José, y los reyes magos, al contemplarte. (ver artículo)