En el punto de unión de los Dos Maderos, en la Cruz, Jesús amó hasta el infinito. Dejó todo allí por nosotros. Su Padre lo envió para que nos salve, conociendo de antemano el precio de nuestra salvación (ver artículo)
El mundo se detenía a su alrededor, como observando ese chispazo de gozo, un canto a la vida. Lo que claramente vi reflejado en su actitud fue ese deseo que Dios tiene para todos nosotros. (ver artículo)
La escuela de Jesús nos enseña a ser como Él, los más pequeños en todo, aún en nuestras más marcadas virtudes, que las tenemos. Dios nos invita a ser auténticos, #Auténticos (ver artículo)
Vivimos tiempos en que un líder de una potencia nuclear hace cosas que nadie imaginaba posibles. ¿Cómo puede ocurrir esto? ¿En estos tiempos? Quizás lo obvio está frente a nuestra vista. (ver artículo)
El odio recorre estaciones como los celos, la envidia, las murmuraciones, la depresión, la desesperación. Cuando odiamos a alguien, perdemos totalmente de vista nuestra historia, y nuestro futuro. (ver artículo)
Dios, en Su Infinita Misericordia, se adapta una y otra vez a nosotros para tratar de llamar nuestra atención... ¿Nosotros nos adaptamos a él...? (ver artículo)
Tantas cosas que te pedimos, Señor, con el corazón o con la boca, siempre te pedimos que nos ayudes. Salud, para nosotros, para quienes amamos, danos salud es nuestro ruego (ver artículo)
Todo ocurrió en ese instante, en un momento, en la Palestina de hace dos mil años. El antiguo pueblo de Dios. Infinita Gracia para la humanidad... (ver artículo)