Él conoce hasta mi más ultimo hábito, porque me ha estado cuidando desde antes de que yo naciera. Me observaba en el vientre de mi madre. ¡Y que alegría la suya cuando vi la luz! (ver artículo)
El amigo perfecto
Dios quiere que juguemos este partido, donde todos integramos Su Equipo. Que lo hagamos con compromiso y que le demostremos con goles de amor nuestra pertenencia a Su Escuadra. (ver artículo)