Muchos textos y libros católicos se encuentras disponibles para el público, para nuestro crecimiento espiritual. Conocer a Dios es un paso necesario para amarlo más intensamente, y la lectura espiritual es un paso fundamental en nuestro crecimiento. La lectura de las cosas del Señor es abrirse a la contemplación y la oración
En la sagrada escritura hay muchos elementos que ayudan a fundamentar la convicción de que nada impuro, manchado o imperfecto puede entrar en contacto con Dios. (ver artículo)
Abrí mi Biblia y encontré el pasaje en Mateo 7. Se lo leí en voz alta a Jesús: "Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá..." (ver artículo)
En tiempos de Navidad, compartimos este cuento que nos ayudará a vivir el espíritu navideño, recibiendo a Jesús que nace entre nosotros. Es un cuento de Dolores Aleixandre.
La luz vacilante de una candela dentro de la gruta nos hizo saber dónde (ver artículo)
En 1951 el teólogo ortodoxo ruso V. Iljin escribía así su comprensión de la Inmaculada Concepción: “María es el Corazón de la Iglesia. En la confesión de su pureza radical y original, es decir de su indivisibilidad, de su “tsélomoudriia” (ver artículo)
La Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia y Reina del Universo, nos acompaña maternalmente en este camino, ofreciéndonos Su Amor de Madre, para que nos dejemos llevar a Jesús. (ver artículo)
Nunca llegaremos a comprender que una oración, pequeña o grande, dada en favor de las almas sufrientes, se la damos directamente a Dios. (ver artículo)
Si necesitas tener un diálogo profundo con el Señor y sentir su misericordia, estoy seguro que estas palabras de Francisco te servirán de cauce. (ver artículo)