Es preciso que los hombres vuelvan a descubrir la Pascua que celebramos en cada una de nuestras Eucaristías. La gracia de la Pascua es un profundo silencio, una paz inmensa y un sabor puro en el alma. (ver artículo)
Es preciso que los hombres vuelvan a descubrir la Pascua que celebramos en cada una de nuestras Eucaristías. La gracia de la Pascua es un profundo silencio, una paz inmensa y un sabor puro en el alma. (ver artículo)
Los Misterios del Rosario: son momentos estelares del paso del Señor por este mundo. El papa Pablo VI los definió como «un compendio de la vida de Cristo».
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Como una piedra lanzada a un estanque, que produce círculos que se abren más y más, el uno más grande que el otro, pero todos provenientes del mismo evento: La Piedra fundamental, Cristo. (ver artículo)
En Nevers, en Francia, santa María Bernarda Soubirous, siendo aún niña, asistió a las apariciones de la Inmaculada Santísima Virgen María (ver artículo)
La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia. —Del Diario de Sor Faustina Kowalska— [Audio] (ver artículo)
«Aquéllos que proclamen mi gran Misericordia, Yo mismo los defenderé en la hora de la muerte como mi Gloria, aunque los pecados de las almas fuesen negros como la noche». -Gana la indulgencia- (ver artículo)
El Ave María es fundamentalmente la oración de la Pascua, que es el tiempo de la maternidad de la Virgen en Cristo Resucitado, para todos nosotros.
Los milagros valen como Signo de la Presencia real del Señor, como una marca indeleble que dice "aquí ha estado Dios". Nosotros, como cristianos de fe, debemos reconocer y agradecer esos milagros. (ver artículo)
Señor, en esta Semana Santa, viendo tus pasos por la pasión, muerte y Resurrección, ponemos todas las esperanzas en ti. Sálvanos Señor.
"Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, toda aquella gracia que necesiten..." – Diario de Sor Faustina – (ver artículo)