Meditaciones

Herido en mi vanidad

Nuestra vanidad es ese orgullo que nos dificulta aceptar que las cosas son simplemente como son, y que no tiene sentido andar presumiendo o defendiendo quienes somos, o cuanto somos (ver artículo)

Las almas son Mi Casa

Esta esfera azulada que se llama Tierra, y que aún sigue girando, ya recibió la visita de la Palabra Creadora, del Verbo de Dios... y nos dejó Su Presencia en la forma de Pan y Vino (ver artículo)

No tenemos dónde huir

Aun como católicos nos sentimos rodeados de confusión, porque mientras vemos con claridad lo que significa nuestro ser cristiano, encontramos enormes dificultades en ser comprendidos... (ver artículo)

El Gran Carpintero

No nos esforcemos en lograr un mundo formado sólo de martillos... Dejemos que el Adorable Carpintero haga en Su Taller el mejor uso de Sus Herramientas...
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La cebolla

¡Que difícil!. Una capa de la cebolla que nos cuesta mucho arrancar. ¡Cómo tenerlo al Señor presente todo el día, si estoy tan ocupado en mis cosas cotidianas!
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Un corazón simple

La verdadera Fe, esa que se vuelve indestructible y nos prepara para hasta dar la vida por el Señor, está hecha de esa sustancia invisible que se instaló en nuestro corazón. (ver artículo)