Nora, al principio no entendió a su hermana Rosa tras regresar de Medjugorje. No creía que este lugar en Bosnia pudiera también cambiar su vida. (ver artículo)
"Gritaba y maldecía", relató Carlo María Rossato, prior y rector del santuario de Monte Berico. "La presencia del maligno era evidente". (ver artículo)
«Me puse de rodillas y le dije: `Me han dicho que eres madre. Si eres madre de todos, también eres mi madre... me tienes que ayudar a llegar a tu Hijo» (ver artículo)
Cuando María estaba al borde de la muerte, él comenzó a enviar audios por Whatsapp pidiendo oración. Lo que sucedió en sus vidas y en su matrimonio no solo fue una sanación física. (ver artículo)