La tormenta arrecia, por fuera y dentro de mí también, aquí mismo. Los golpes se suceden uno tras otro, es difícil de explicar lo difícil que es sentir que me has abandonado Señor. (ver artículo)
Cuando arrecia la tormenta
La mano de Dios está presente en todo lo que nos rodea, El nos manifiesta Su Voluntad de modos diversos. Debemos descubrir la vista espiritual que nos permita ver la realidad del Reino. (ver artículo)
Quiero jugar a ser Dios, para comprender como desde la Llaga de Su Costado se abre la Puerta que nos da la Salvación... (ver artículo)
Las almas santas tienen ganada la eternidad de ser felices en un estado de permanente unión con Dios. Y también quienes culminan su vida terrenal en el Purgatorio son almas destinadas al Reino. (ver artículo)