Meditaciones

Callar es amar

Señor, hazme manso, prudente y humilde. Dame la fortaleza para callar, esperar y confiar en Ti. Enséñame a hacer pequeños sacrificios interiores que agraden a Tu Corazón Amante. (ver artículo)

La Cocina de Dios

Las obras de bien, que siempre son obras de Dios, brotan de Sus manos maestras en forma imprevista y haciendo que surjan de quien ni siquiera había anticipado tal posibilidad. (ver artículo)

El humor de Dios

¿Es el buen humor del agrado de Dios? ¡Por supuesto que lo es! Y hay muchos modos de corroborarlo. Y los santos cuanta cercanía con el Señor se puede lograr teniendo un alma plena de humor sano. (ver artículo)

¡Quiero ser un burro!

Me corrijo, no quiero ser un burro, quiero ser un burrito, el más pequeño burro entre los burros. Esto lo comprendo ahora plenamente, quizás después de haber tratado tontamente de ser pavo real o simplemente pavo, durante demasiados años de mi vida. (ver artículo)

El Pescador de hombres

Pescador de hombres. Así lo conocieron, así se presentó al mundo Él desde la barca de Pedro, la misma Barca que dos mil años después sigue transportándolo por los mares del mundo. (ver artículo)