Consagrándose a la labor de salvar a los jóvenes del maligno, fundó el Oratorio en Roma. Resplandeció por el amor al prójimo, la sencillez evangélica y su espíritu de alegría y servicio.
(ver artículo)
(ver artículo)
"Soy María del Buen Suceso, la Reina del Cielo y la tierra. En el brazo derecho tengo el báculo que ves, pues quiero gobernar este, mi monasterio, como Priora y Madre", dijo la Virgen a Madre Mariana de Jesús... (ver artículo)