Oh María, oh dulcísima, oh dueña mía!. Vengo a entregarte lo poco que poseo yo, pues sólo tuyo soy para que lo pongas en oblación ante el Trono de nuestro Señor.
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Soy una Madre que os comprende. He vivido vuestra vida y he experimentado vuestros sufrimientos y alegrías... (ver artículo)
Dice la Virgen: “Queridos hijos! Oren en este tiempo de gracia y pidan la intercesión de todos los santos que ya están en la luz..." (ver artículo)
Optar por Dios y responder al llamado que nos hace a vivir con valentía y generosidad, es el «secreto» de nuestra vocación. (ver artículo)
¡Escucha esta hermosa canción! (ver artículo)