En las noches claras, cuando la luna blanca resplandece en medio del mar de estrellas que inundan el cielo, veo a mi Madrecita que me sonríe y clama, invitándome a la oración. (ver artículo)
Sol y luna en nuestro Cielo
Manos consagradas al servicio de Dios que hacen posible que el cielo, como bendición o como Pan Eucarístico, llegue y transforme nuestras vidas... (ver artículo)
Para navegar en este mundo, necesitamos adaptarnos a las cambiantes condiciones que este mundo-mar tumultuoso nos propone cada día. Una vela, una brújula y un ancla serán imprescindibles... (ver artículo)