Una puerta cerrada es siempre promesa, y misterio. El anhelo de saber qué hay del otro lado nos envuelve y nos lleva hacia ella, sin siquiera saber porque exactamente caminamos en esa dirección. (ver artículo)
La puerta
Cuando era niño, al llegar la fiesta de año nuevo esperábamos con ansiedad los cohetes y fuegos de artificio. Petardos y estrellitas luminosas hacían brillar nuestros ojitos vivaces, entre gritos y risas. ¡Qué épocas felices, que sencillos de corazón (ver artículo)