Algunas de nuestras devociones y oraciones predilectas. No pretendemos aquí recoger todo el devocionario de la Iglesia porque eso es una tarea demasiado grande para nosotros, pero si aquellas que mas llegan a nuestro corazón. La oración y la contemplación abren el Corazón Misericordioso de Dios
Oh Madre del Perpetuo Socorro, concédeme la gracia de que pueda siempre invocar tu bellísimo nombre ya que él es el Socorro del que vive y Esperanza del que muere. (ver artículo)
Esta solemnidad festeja a las dos columnas de la Iglesia. Pedro es el hombre elegido como “la roca” de la Iglesia y Pablo fue conquistado por la gracia divina para anunciar y evangelizar. (ver artículo)
¡Oh Nuestra Señora del Sagrado Corazón!, del inefable poder que vuestro Hijo divino os ha dado sobre su Corazón adorable. Llenos de confianza acudimos a implorar vuestra protección! (ver artículo)
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que eres tú...
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío. (ver artículo)
Dios, en Su infinita Misericordia, quiso quedarse con nosotros en el Milagro del Pan hecho Carne Verdadera, y el Vino hecho Sangre Verdadera. (ver artículo)
Sólo puede probarse a través de la revelación divina que Jesús nos trajo. No se puede demostrar por la razón natural o sólo desde el Antiguo Testamento. (ver artículo)
Jesús mío, dulcísimo, creo que estáis presente en el Santísimo Sacramento del Altar, con vuestro Cuerpo inmaculado, con vuestra Sangre redentora (ver artículo)
La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. (ver artículo)
Pentecostés es la gran fiesta del Espiritu Santo, porque marca el nacimiento de la Iglesia ¡Que hermosa la forma en que Dios se derrama sobre nosotros por le intercesión de Maria! (ver artículo)