La Virgen que llora en Ocotlán, entre el milagro y la fe católica

Virgen de Ocotlán

Como si se tratara de un milagro o una manifestación divina, la Virgen de los Dolores, de la iglesia de Ocotlán, ubicada en la 30 Norte 1206, se ha convertido en el punto de fe en la Angelópolis: la imagen de la Madre de Jesús presenta lágrimas en sus ojos que aparecieron desde la Semana de Pascua.

Al respecto, la arquidiócesis de Puebla señaló a través de un comunicado que el acontecimiento de la Virgen del templo de Ocotlán será estudiado profundamente con la intención de esclarecer correctamente los hechos.

Cientos de católicos acuden al templo de Ocotlán para brindar sus plegarias bajo los pies de la figura de la Virgen María.

El asombro inundó a los feligreses al percatarse que se desprendían lágrimas de los ojos de la figura de aproximadamente 2 metros de altura. Probablemente se trate de un milagro o una manifestación de dolor por el mundo plagado de violencia, o quizá sea producto de la restauración de la figura, y es que el calor pudo haberle derretido el pegamento sobre el rostro, señalan los creyentes.

Lo cierto es que los fieles católicos confían que se trata de un milagro a tal grado que algunos lloran en señal de comunión con la Virgen de los Dolores. Desde el pasado 9 de abril, las mujeres que habitualmente acuden a rezar al templo de Ocotlán se percataron del fenómeno y avisaron al párroco Delfino, quien no le dio importancia al principio, pero ahora se han generado distintas teorías de las cuales la más lógica se relaciona con la restauración de la imagen el pasado mes de febrero.

Por su parte el sacristán de la parroquia, Filiberto Franco, mencionó que el fenómeno se registró desde la semana pasada, después de las celebraciones en el zócalo a la Santa Muerte, por lo que al día posterior la Virgen de los Dolores amaneció con lágrimas. La escultura de la Virgen de los Dolores está hecha de yeso y se elaboró hace más de 25 años. Por lo pronto los creyentes católicos rechazan que se trate de alguna maniobra de engaño hacia los feligreses.