Maravillosas revelaciones recibidas por una
humilde mujer sobre las Benditas almas del purgatorio:
María Simma era una anciana mujer que vivió hasta el diá de
San José del año 2004 en las montañas austríacas. Desde temprana edad ella
recibió de Dios el don de recibir la presencia sobrenatural de las almas del
Purgatorio, que acuden a ella en busca de oración y ayuda para acortar su tiempo
de expiación. Sor Emanuel, muy reconocida por aquellos que conocen la aparición
de María en Medjugorje, tuvo la oportunidad de realizarle un reportaje en su
humilde casa en la montaña, el cual fue documentado en un hermoso libro.
Extractamos aquí algunas partes importantes de este libro
titulado "El maravilloso secreto de las Almas del Purgatorio - Sor Emanuel y
María Simma" (prácticamente la totalidad del libro está
reflejada en nuestro artículo).
María Simma tuvo desde niña un especial interés por las almas del
Purgatorio, y fue esa la misión que Dios le dio para esta vida cuando tuvo la
edad de 25 años. Adecuadamente asistida por su confesor y director espiritual, y
bajo el cercano seguimiento del Obispo del lugar, María vive una vida donde la
Presencia sobrenatural se vuelve cotidiana. Las almas se presentan a ella
buscando ayuda, y también dando testimonio de sus sufrimientos, su vida en la
tierra y su deseo profundo de llegar cuanto antes a estar en la Presencia de
Dios en forma definitiva.
Los conocimientos que las almas del Purgatorio le refieren son una
hermosa y fuerte confirmación de toda la Doctrina sobre la que se funda la
Iglesia Católica, y una invitación a todos nosotros a vivir una activa y sincera
práctica de los sacramentos. Pero, por sobre todo, María Simma nos invita a una
práctica cotidiana del amor como la puerta más importante para la salvación de
nuestra alma. El amor cura y cubre muchos de nuestros pecados, a la hora de
nuestro juicio particular.
Descubra en este testimonio muchas de las confirmaciones
que su corazón estaba buscando, ya que Jesús y María se expresan a través de las
palabras de María Simma, invitándonos a una conversión sincera y profunda,
basada en el amor por Dios y por todos nuestros semejantes. Nuestra Santa
Iglesia florece en las palabras de esta humilde mujer, cuyo amor por Dios la ha
llevado a grandes y constantes sacrificios. Un alma humilde puede obrar muchos
milagros, ya que agrada a los ojos del Creador, que la toca con la gracia y la
convierte en un instrumento de evangelización. Eso es, en breves palabras, María
Simma.
Para acceder al libro de Maria Simma vaya a las secciones
"Parte 1" y "Parte 2" indicadas al tope y al pie de esta pagina, o en caso
contrario acceda a una produccion en estilo video, con el boton al pie de este
parrafo.