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La Salette - Francia, 1846
Introducción
Parte 1
Parte 2
Parte 3
El cumplimiento de las profecías de María

María dio a los dos niños profecías que se cumplirían en lo inmediato: la hambruna y peste que asoló Europa fue anunciada allí, y su cumplimiento ayudó a la aprobación oficial de la aparición. Sin embargo, María realizó profecías mas importantes, que afectarían al mundo entero no sólo en esos tiempos sino en el siglo por venir. Profecías que nos tocan en forma directa en la actualidad, ya que los hechos iniciados en Europa en la segunda mitad del siglo XIX dispararon el inicio de los movimientos y las filosofías que culminaron en el alejamiento de Dios que vivimos actualmente.

De este modo, las palabras de la Virgen comenzarían a ser realidad muy pronto. En 1848, sólo dos años después de esta aparición, Karl Marx lanza su manifiesto comunista, siendo el marxismo la máxima expresión del humanismo secular, materialista y ateo. Es la visión del hombre sin Dios, y sus consecuencias son harto conocidas en el mundo entero. Como la Virgen lo había predicho, ese mismo año nace un movimiento llamado “espiritualismo”, iniciado por las hermanas Fox en Nueva York, que muy pronto se difundió en Europa. En 1859 surge “El libro de los espíritus” de Allan Kardec, codificador de la práctica espiritista, la cual se extendió rápidamente. Una espiritista y contemporánea suya, Elena Blavatsky, ayudada por algunos masones, funda la Sociedad Teosófica en 1875, en Nueva York, donde se gesta el movimiento de la “nueva era” o “new age”. El Teosofismo difunde en el mundo occidental la teoría de la reencarnación y propicia la formación de una religión mundial basada en el ocultismo. Sin embargo, en este mismo período, la Iglesia, a pesar de haber sufrido un grave deterioro de su posición oficial en casi toda Europa, produce grandes santos empeñados en la misión de recristianizar el viejo continente, como el santo cura de Ars (San Juan Bautista Vianney) o San Pío de Pietrelcina, entre muchos otros. Su semilla se haría sentir oportunamente.

En el mensaje de La Salette la Santísima Virgen anunciaba situaciones muy específicas, como la indiscutible apostasía que reina hoy, el agnosticismo que avanza rápidamente aún en ambientes católicos, el intento del hombre de usurpar el puesto de Dios, la difusión del espiritismo, especialmente propiciado por el movimiento “nueva era” o “new age” con la llamada “canalización de espíritus”, la proliferación de iglesias para el culto a esos espíritus, los perniciosos libros que abundan por doquier, el plan de las sociedades secretas para destruir la Iglesia, la terrible influencia del materialismo y el ateísmo en el mundo a partir de entonces. También es una realidad la cantidad de “dioses encarnados”: gurúes, babas, swamis, etc., realizando “prodigios y milagros”, que abundan por todas partes y pretenden suplantar a Jesucristo. La decadencia moral es evidente. La verdadera espiritualidad se diluye en el error.

Aquellos que difundimos la palabra del único y verdadero Salvador, Jesucristo, somos muchas veces perseguidos y acusados de promover doctrinas que fomentan la división entre los hombres. Se nos dice que para generar la unión y la paz en este mundo tenemos que aceptar quitar del medio o suavizar aquello que fomenta las discusiones y diferencias: así se nos orienta a aceptar a otros salvadores que reemplazan o complementan a Jesús, a reducir el papel de María en la obra de la Salvación o a eliminarla por completo, a suavizar o eliminar la verdad sobre el mayor regalo que Cristo nos legó: Su Presencia cotidiana en los altares a través de la Eucaristía, a la negación de los Sacramentos que Jesús mismo instauró (como la confesión o penitencia), entre muchas otras iniciativas que nos alejan de la Palabra del Verbo Encarnado. La Salette es un testimonio que no podemos desconocer, porque nos regresa a la esencia que el mundo no puede negar:

¡Jesucristo está vivo entre nosotros!

Las enseñanzas de La Salette

En estos tiempos se está dando una convergencia de muchas de estas disciplinas en una misma dirección, hacia un mismo punto: la “nueva era” o “new age” se está expandiendo a pasos agigantados en muchos países. En ella se resumen muchas falsas filosofías y errores, como la reencarnación, el ubicar al hombre como centro del mundo, un falso ecumenismo basado en una unión no centrada en Cristo y en los Sacramentos que El nos legó, el orientalismo, el espiritismo, la invocación de energías profanas, la apelación a lo mágico, la existencia de seres extraterrestres portadores de un supuesto mensaje de salvación, la creación de un gobierno mundial, una economía mundial, un sistema jurídico mundial y una religión mundial que una a todos los pueblos: la globalización en su mas amplia expresión. Es una gigantesca maniobra del maligno, orientada a confundir al mundo con sus disfraces e hipocresías, como está profetizado en muchos pasajes de las Sagradas Escrituras.

El objetivo es destruir a la verdadera y única iglesia de Cristo, atacarla por fuera y por dentro también, minarla hasta hacerla sucumbir y caer bajo el dominio de satán. Pero no debemos temer, porque pese a esta gigantesca tribulación y purificación que enfrenta el mundo, la iglesia sobrevivirá y saldrá fortalecida, radiante y gloriosa. La iglesia que amamos, esposa del Cordero, tendrá su apogeo al enfrentar con éxito esta gigantesca prueba.

María nos dio en La Salette la advertencia, pero también nos dio la esperanza, porque sabemos que pertenecemos al ejército que triunfará en la dura batalla que vivimos actualmente. La fe vencerá, el amor se impondrá, la esperanza nos mantendrá unidos y alertas a los ataques del mal.

Juan Pablo II y La Salette

Como se puede advertir claramente, La Salette es un llamado a evitar una posible catástrofe para la humanidad, un llamado a la conversión, a rectificar, a volver a Dios. En la celebración del 150 aniversario de la aparición de La Salette, el Papa Juan Pablo II envió un mensaje al obispo de Grenoble:

Para el Papa, el mensaje de La Salette se enmarca “en un tiempo de grandes sufrimientos para los pueblos afectados por el hambre y las injusticias, y aún más por la indiferencia y la hostilidad con relación al mensaje evangélico... Las palabras de María en La Salette... conservan una real actualidad... Presentad a la Virgen Inmaculada las penas y esperanzas de este mundo.” 



Indice de Contenido

- Parte 1
    +¿El momento?
- Parte 2
    +El mensaje de La Salette
- Parte 3
    +El cumplimiento de las profecías de María

 
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